El PILONCILLO es un edulcorante natural no refinado que se obtiene del jugo de la caña de azúcar evaporado y cristalizado, comúnmente en forma de cono o bloque. Es muy utilizado en la cocina tradicional mexicana y de otros países latinoamericanos.
También conocido como panela, rapadura, chancaca (según el país). No pasa por procesos de refinación como el azúcar blanca. Conserva minerales, melaza y compuestos antioxidantes naturales.
Aunque sigue siendo un tipo de azúcar (y debe usarse con moderación), es más nutritivo que el azúcar refinado. No apto para personas con diabetes sin supervisión médica
PRINCIPALES BENEFICIOS
Aporta minerales Contiene hierro, calcio, potasio, magnesio.
Tiene efecto energizante Libera energía más lentamente que el azúcar refinado.
Menos procesado No contiene químicos blanqueadores ni aditivos.
Antioxidante leve Contiene melanoidinas y compuestos fenólicos.
¿Cómo utilizarlo?
Se puede rallar, disolver, derretir o usar en trozos. Es muy versátil en:
- Infusiones y tés (como el té de canela, jengibre o ponche)
- Postres tradicionales (arroz con leche, capirotada)
- Platillos salados (mole, adobos)
- Jarabes y bebidas (atoles, champurrado, agua de avena)
Te dejamos dos recetas básicas para aprovechar sus beneficios
🥛 Agua de avena con piloncillo (digestiva y energizante)
Hierve una raja de canela y un trozo de cáscara de limón en 1 taza de agua. Añade un cono pequeño de piloncillo y deja disolver. Licúa 1/2 taza de avena cruda con tres tazas de agua y mezcla con el jarabe. Cuela y sirve fría.
☕ Té de jengibre con piloncillo y limón (para resfriado)
Hierve una rodaja de jengibre en una taza de agua por 5-10 minutos. Apaga, agrega una cucharada de piloncillo rallado y el jugo de ½ limón. Bebe caliente.
